¿Qué modales debemos enseñar a nuestros hijos?

Diariamente nos topamos con personas que actúan de forma muy ruda, no agradecen, no piden por favor las cosas, en definitiva se ve que sus mamás no les enseñaron modales. Es cierto la educación sobre los buenos modales debe empezar en casa a muy temprana edad y va más allá de decir: ¨Por favor¨ y ¨Gracias¨. ¿Qué otros modales deben inculcar en sus hijos? Aquí les damos unos cuantos:

  1. Pedir las cosas ¨Por favor¨: de verdad parece elemental pero no lo es. Hay muchos niños (igual adultos) que creen que pueden obtener todo lo que quieran, en el momento en el que lo desean y tampoco sienten agradecimiento por la persona que se los proporciona. Imaginan un mundo con adultos que pidan las cosas por favor. Bueno no nos vayamos tan lejos, ¿Saben cuánto ayudaríamos a la maestra de kinder?
    Detener la puerta: seguramente les ha pasado que están por cruzar un puerta detrás de alguien y ese alguien la suelta justo en su cara. Es necesario poner el ejemplo y enseñar a los niños a que se pueden detener por unos segundos y sostenerle la puerta a la persona que viene detrás.
  2. Respetar el turno de otros: no hay nada más irritante que ver cómo una persona se salta la fila para comprar primero los boletos del cine, para pagar en el supermercado o en la cafetería. El enseñar a los niños a burlar este orden y no respetar el turno de otros hace que crezcan con la idea de que pueden pasar por encima de quien sea. Evítenlo por favor.
  3. Dar las Gracias: una de las cosas de las que más se quejan los adultos en un ambiente laboral es que su jefe o jefa no reconoce su trabajo. Lo mismo sucede con las amas de casa, quienes su dilema es la falta de reconocimiento; nadie les agradece su dedicación en el hogar. Deben enseñar a los niños a agradecer la ayuda que reciben, el alimento que se les provee y hasta los regalos en su cumpleaños o navidad. No es nada difícil, si se les pone el ejemplo; si ayudan a bajar las bolsas del super, a poner la mesa, a sacar la basura hay que agradecerles sincera y efusivamente, esto les hará sentir bien y los animará a seguir ayudando. Cuando crezcan recordarán lo bien que se siente que otro agradezca su esfuerzo y harán lo propio.
  4. Ayudar a quién lo necesita; desde pequeños hay que enseñar a los niños a ofrecer ayuda a quien lo necesita; ya sea un adulto mayor a quien se le cayeron algunas monedas, alivianar la carga a una señora embarazada, impedir que otros molesten al niño nuevo en el salón. Esto es más cuestión de principios y de empatía, hacerles ver a los niños que en las mismas situaciones ellos querrían tener ahí mismo a alguien que les ayudara.
  5. Pedir perdón: parece sencillo pero es de las más difíciles. Existen personas que simplemente no pueden decir: ¨Lo siento¨. Como madres es importante enseñarle a los niños que está bien equivocarse, que es mejor aceptar los errores y corregirlos, en lugar de tratar de cubrirlo pues al final se empeoran las cosas. Hay que darles la confianza a los niños de que pueden fallar, que no tienen que ser perfectos y que de su humanidad salen las grandes lecciones.
  6. En la mesa: después de los anteriores esta parece menos importante, pero hay que hacer hincapié en los niños a que usen los cubiertos adecuadamente; no hablar con la boca llena; esperar a que todos tengan su plato para comenzar a comer; preguntar si se puede levantar de la mesa; agradecer a la persona que preparó los alimentos y llevar los platos a la cocina.

Como madres somos responsables de esos niños que en un futuro se convertirán en el jefe, jefa, el esposo(a), padre, madre de otros. ¿Cómo queremos que se relacionen con ellos?

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El Egocentrismo


El egocentrismo es lo que detona cualquier clase de sufrimiento… Es Satán en una sensación.
Es lo que a veces creemos que necesitamos… No nos deja ver más que para nuestro propio beneficio y luego por eso salimos lastimados…
Sólo nos deja ver para nosotros y lastimamos a los demás pero por el mismo ego creemos que estamos en lo correcto.
Es el arma más peligrosa para resentirse con los demás y siempre creer q tenemos la razón.
El egocentrismo nos ciega al grado de volvernos locos; al grado de querer matar e incluso de querernos morir.
El egocentrismo nos crea expectativas y esas son las q nos llenan de frustración y por nuestro ego decidimos que tienen que volverse realidad.
El egocentrismo nos hace querer todo y perder todo. Nunca nos sentimos satisfechos y alimenta nuestra sed por merecer más.
Es todo lo que acaba con la realidad y le damos vida para no ver lo que si nos toca hacer.
El ego se manifiesta en diferentes cosas como la ira, autoconmiseración, ansiedad, preocupación, desesperación, dolor, temor, vana ilusión, tristeza, soledad, etc.
En realidad es miedo disfrazado… Y el miedo nos paraliza o nos hace despiadados.
El egocentrismo nos deja solos poco a poco y nos mata lentamente. Es la enfermedad del alma, cuerpo y espíritu, y no lo podemos soltar fácilmente. Es muy sencillo hacerlo más grande, más fuerte y darle mucho poder hasta el punto en que nos saca de toda realidad.
El egocentrismo sólo nos destruye y es un asesino silencioso… No se puede vencer más que con ayuda espiritual y un contacto consciente con ello.
El Egocentrismo nos engaña hasta tocar las puertas de la locura y de la muerte; lo peor es que si nos enloquece y si nos mata.
El Egocentrismo no nos deja vivir. Sobrevivimos viviendo con él y rara vez somos en verdad felices, porque hasta cuando logramos lo que queríamos no nos parece que es suficiente o nos confunde el ver que no era lo que realmente queríamos ni es lo que creímos que nos haría felices.
El Egocentrismo no es más que una fuente de confusión y no de armonía.
Con el Egocentrismo nunca vamos a vivir, sólo vamos a sobrevivir, por que termina con mi verdadero yo dándole vida propia al Ego y no al ser humano que lo carga, cuida y alimenta día a día. El Ego se devora al ser que vive dentro de él.
El Egocentrismo sólo destruye y nunca construye, se encarga de quitarte los 5 sentidos dándole vida a otros que no son reales y que nunca te harán sentirte bien. Por que cada logro del Ego lleva una sensación de culpa y confusión.
El Egocentrismo no es más que vivir como robot, insensible y egoísta; lleva una vida que no se vive, sólo se sobrevive.

Lu Dorantes
*Creadora y coordinadora del grupo “Junta de estudio de la Codependencia y taller de la recuperación”.
*Conferencista en temas de codependencia.
*Socio-terapeuta (terapia de experiencia de vida).
Juntas gratuitas en la Iglesia la Esperanza de María en periférico sur días lunes y jueves de 8-10 pm todo el año.
Pag. Facebook:
Adiós a la Coodependencia/by Lu Dorantes.
Cel. 04455/5503-9416

En Familia

El sábado pasado fue el cumple de mi hermano, las fiestas hasta morir han ido cambiando a fiestas hasta morir pero sin que yo vaya.
La verdad es que tener niños pequeños y despertar al día siguiente a las 7 de la mañana empiecen con el “Mami, mami, mami… Tengo hambre, tengo sed, quiero jugar” es una tortura cuando uno se encuentra desvelado y peor aún crudo, así que desde el año pasado vamos a comer con mi hermano.
Este año lo acompañamos a uno de sus restaurantes favoritos; en la mesa nos sentamos su novia, mi mamá y mis dos hijos.
Mi hermano está soltero así que mis hijos pues generalmente hablan de sus aventuras en la escuela, la clase de basket y la chiquita de la danza aérea. Mi mamá nos contaba de su trabajo al igual que la novia de mi hermano y mi hermano y yo pues de la vida pero de repente mi mamá mencionó que en su iPad mi hermano le había bajado unos libros para leer e instalado Netflix.
De inmediato todos comenzamos a hablar de nuestras series favoritas.
Mi hijo de una película de adolescentes que se llama “Expelled” sobre un chavo que no quiere estudiar y hace todo para que lo corran del colegio.
Mi hija les platicó que como quiere ser veterinaria su serie favorita es “Littlest Pet Shop” y los documentales sobre la naturaleza como “La Voz Animal”.
Mi hermano me ganó la palabra y dijo que estaba enganchadísimo con “Suits” (chicas de verdad si quieren taco de ojo #garantizado vale la pena que se echen un clavado en esta serie) y de un grito le dije que yo también. A él le gusta la ropa y la actitud del soberbio abogado Harvey Specter y a mi me encanta la inocencia del novato Mike Ross.
Mi mamá tampoco se quedó atrás nos contó que después de terminar “Tiempo entre costuras” siguió con “The Good Wife” le pregunté que en qué capítulo iba y antes de contestar me preguntó: “¿Y se queda con Will?” Así que supe que le faltaba ver otras dos temporadas.
Mi mamá, la novia, mi hermano y yo también estamos enganchados con “Club de Cuervos”, mi mamá y mi hermano alucinan al Junior; la novia y yo lo amamos.

Comentamos lo divertido de la serie mexicana y reímos al ver que todos coincidíamos en una cosa somos una familia 100% Netflix.
A los mayores les recomendé Gran Hotel, la Downtown Abbey española y a los chiquitos les recordé que voy a estar enseñándoles clásicos que me tocó ver de chiquita como los “Aristogatos”.

Me encanta que Netflix sea parte de nuestra dinámica familiar, nos une este amor por las series y compartir un día lluvioso juntos viendo una película.

Les recomiendo una receta deliciosa para botanear:
Taquitos de tamarindo
Ingredientes:
Pepino en rebanadas delgadas
Zanahoria rayada
Jícama rayada
Morelianas de tamarindo
Chamoy

Cómo hacerlos:
Es tan sencillo que hasta los niños pueden hacerlo solos.
Rellenar las Morelianas de tamarindo con una o varias verduras echarle chamoy y formar los taquitos.
¡Listo! Una botana sencilla y deliciosa para compartir en familia.

Pelazo

Son pocas las personas que conozco que amen su cabello. Generalmente las mujeres nos estamos quejando de que si es muy lacio o muy chino, grueso o delgado.

Total no estamos conformes. Independientemente de si nos gusta o no es una realidad que a medida que envejecemos el cabello va perdiendo vida. Entre los tintes, bases, alaciadas, rayos y centellas el cabello va perdiendo brillo y si aunque suene a comercial pierde sedosidad.

Hace un año exactamente estaba en un programa de purificación en el que pasaba muchas horas entre el sauna y la ducha de agua fría, una de mis compañeras, Auro es experta en temas de belleza ya que maneja la estética de su mamá.
Transcurridos unos dos minutos de conocernos entramos al tema de ¿Cómo cuidar el cabello? ¿Cómo evitar el daño en exceso a nuestra cabellera?
Y aquí en exclusiva les daré los tips que ella misma me compartió:

1. Comer bien. Se nota cuando nos hacen falta vitaminas o tomar suficiente agua. Esta hidrata todo el organismo.
2. Aplicar un protector de calor antes de usar la secadora o la plancha.
3. Buscar un shampoo específico para tu tipo de cabello y libre de sulfatos.
4. Usar Acondicionador.
5. Aplicar una mascarilla para hidratar el cabello una vez al mes o cada semana si hay un daño considerable.
6. Y si tienes el cabello muy largo trenzarlo.

A mi amiga yo le pregunté qué marcas si son buenas y cuales son pura mercadotecnia. Y me dijo que las mejores son las que venden en los salones por eso mismo su precio es más alto pero a la larga es mejor invertir que sufrir.
Las mejores marcas para ella son: Mon Platin, Sebastian, Paul Mitchell y Wella.

Para acabar le pregunté si son buenos los aceites que se ponen para peinar o dar brillo al cabello y me dijo que definitivamente si el de Argan, el de aguacate o el famosísimo Morrocanoil.

Así que ya tienen los mejores tips para tener una cabellera de comercial y si quieren mas asesoría o un cuidado integral de su cabello vayan con mi amiga Aurora a su estética Nuria, Av. Universidad 1601 local A. Tel: 56597815.

Have a Good Hair Day!

Mommyblogger

Al final de mi carrera tuve una pequeña crisis sobre cuál sería mi mejor opción laboral. En ese entonces mi novio del momento, el gato con botas (algún día les contaré el por qué del apodo), me cuestionó: “A ver Irene ¿Qué es lo que más te gusta hacer?”. Realmente el hombre en cuestión me hizo reflexionar, le di mil vueltas y le contesté: “Hablar con mis amigas por teléfono”.
Se imaginaran la cara de “Dios mío ayuda a esta tonta” con ojito entre abierto y su frase “Nadie te a a pagar por hablar con tus amigos”.
Por supuesto que NO!!!! Pero ¿Qué tal si convirtiera a los clientes en amigos? ¿No es eso de lo que se tratan las Relaciones Públicas? Y fue así que mi primer trabajo después de graduarme fue como RRPP en una empresa de tecnología.
Estaba encargada de atender a diferentes públicos de la empresa; socios de negocios como Microsoft e Intel, medios de comunicación especializados en tecnología y el público interno. Así que decidí ser profesional y hacer amigos. Conocí pronto a los socios de negocio, a los editores de revistas especializadas y a mis compañeros de trabajo. ¡Resultó! Es más hasta la fecha sigo viendo a amigos que hice en esa empresa que por cierto ya desapareció.
Me casé y llegaron dos mini-pasiones que se llaman hijos, el plan era dedicarme al hogar y atender a mis peques pero esta cosquilla por comunicar y hacer más amigos me llevó a Twitter. Ahí pensé en un nombre que me identificara, que comunicara a los demás quien soy; una mamá que le gusta estar a la moda, relajada y chic; @mommychic1.
Y empecé a llevar mi relación pública transmitiendo el mensaje de que se puede ser mamá y no morir en el intento, ayudando a otras mamás a disfrutar su maternidad y no perderse en ella y a hacer su vida más fácil con #mommytips. Como tal no lo pensé en un inicio pero así nació y lo lógico era seguir con un blog. En eso conocí a otras mujeres con la misma inquietud de comunicar y se formó “Diarios en Tacones” lo cual me ha brindado la oportunidad de regresar a esta pasión que es escribir, hablar con amigas y ahora con el plus de dar a conocer mis mommytips a más mujeres y entablar relaciones con marcas, asistir a eventos de moda como la gala Nextel o el Mercedes Fashion Week México, ir al refrigerador más grande de Latinoamérica (el Centro de Distribución de Walmart), ser parte del Stream Team de Netflix y poder hablar de mi adicción a las series y películas, o estar en una mesa redonda dando consejos sobre finanzas para mamás, todo esto junto a mis amigas del blog y conociendo a nuevas, al mismo tiempo que escribo para otras mamás que como yo están buscando un dato que les haga la maternidad más relajada.
Esta actividad me ha permitido compartir también con mis hijos experiencias padrísimas como el lanzamiento de la serie Dragones de Netflix o una guía privada en el museo de Memoria y Tolerancia o en el del Papalote. Todos aprendemos juntos.
Ser mamá bloggera es mi pasión pues incluye conocer nuevas personas y escribir sobre lo que más me gusta que es educar y ver crecer a dos seres maravillosos que me escogieron como mamá.