Calabaza al bullying

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Cuando estaba pensando en el tema de la calabaza, me acordé del Halloween de 2009 en la escuela del peque mayor. Ese fue el día en que vi de cerca el bullying: uno de los niños tiraba del brincolín a los más chiquitos, hacía señales obscenas a diestra y siniestra, sin mencionar su florido lenguaje. Para mi pesar era el héroe y mejor amigo de mi hijo. Al salir de la fiesta hablé con él y le pregunté por qué se llevaba con los niños que molestan a otros; su respuesta fue: “Porque así no me molestan a mí”.

¡Wow! me quedé fría, él hacía lo que su supervivencia le dictaba. Pero no podía quedarme tranquila. Fui con su miss de kínder 2, que siempre ha estado al pendiente de mis hijos y le consulté: “¿qué debo hacer?” Para mi horror, me dijo que era preferible que molestara a que fuera molestado: “Los daños son infinitamente mayores si son bulleados”. Le aseguré que él no molestaba pero tampoco hacía nada al respecto. Mi hijo era un testigo. Estos personajes (testigos) son importantes en el bullying y hay de dos tipos: silenciosos, como en el caso de mi hijo, o alentadores (se ríen y eso anima al bully a que siga cometiendo sus agresiones). La miss me dio el video del Búho sabio, sobre el bullying y ahí viene de pe a pa lo que es un “molestón” les dejo este resumen:

http://zolum.blogspot.mx/p/el-buho-sabio.html?m=1

Todo ese año escolar hablé muchísimo con mi hijo, le dije que aunque se llevara con ellos, en algún momento podrían molestarlo a él de la misma forma. Que los verdaderos amigos no molestan y que se fijara mejor a la hora de escoger amistades y que si veía algún abuso de un compañero a otro fuera en busca de un adulto.

Hace dos semanas Benetton de México organizó una plática sobre bullying con la psicóloga Delia Méndez y ahí nos reveló la fórmula mágica: “El bullying se previene con una buena autoestima. Los niños bullies al parecer son fuertes y poderosos, pero en el fondo son niños que han sido muy agredidos, su forma de expresarse o desquitarse es molestando a otros. Un niño con buena autoestima no molesta a otros ni permite que le hagan daño a otro. Tienen el valor, si no de enfrentar al bully, si de hablar con una autoridad o padre de la víctima para detener el daño”. El miedo y el silencio provocan que el bully siga agrediendo a otros.

Dos de los tremendos de la generación de mi hijo tuvieron diferentes finales: El bully #1 tuvo un final feliz, su mamá siempre estaba en todas las juntas de la escuela y en conjunto con las maestras estuvieron trabajando; ahora es un niño que no molesta.

El bully #2 no corrió con tanta suerte, con mamá ausente y dos hermanos mayores que le hacían la vida de cuadritos, el niño se desquitaba con otros en la escuela, el problema fue creciendo y creciendo hasta que el año pasado el querubín llevó una navaja y amenazó a varios en la escuela. Afortunadamente unos niños se armaron de valor y fueron a denunciarlo a la dirección. La directora lo corrió ese mismo día. Y aunque fue demandada por la SEP, ella llamó a cada una de las víctimas de este niño para que declararan, y así justificar que era un riesgo para los demás.

Y si, a mí me mandó llamar la directora porque le contaron que mi hijo (algún día gran amigo del bully) también fue su víctima. Hablé con Max y aunque no fue amenazado con el arma blanca, si recibió tremendo empujón porque un día se atrevió a reclamarle que hizo trampa en un juego. No pasó a más, sin embargo mi hijo reconoció que no era garantía ser amigo de un bully y que no denunciar no ayuda, al contrario pone en peligro la integridad de los demás.
Así que, mamás, debemos trabajar en la autoestima de nuestros pequeños, saber en qué son buenos y echarles muchas porras, llevarlos a ambientes en los cuales ellos se sientan los reyes, pero sin que eso signifique que pasen por encima de los demás.

Les dejo este video que ejemplifica perfecto cómo podemos aumentar la autoestima de nuestros hijos, de verdad vale la pena cada minuto: