Conociendo a la nueva pareja de papá

img_3592Una separación o divorcio siempre es una situación difícil de manejar para los adultos, pero para los niños es aún más complicado porque no llegan a comprender del todo lo que esta sucediendo.

Y si se suma a la ecuación que papá tiene una nueva pareja la confusión que se suscita en la mente de los niños es abrumadora.

Como madres debemos de estar para guiar y apoyar, aunque por dentro también estemos enojadas con la situación debemos de ser lo más objetivas que se pueda para dar recomendaciones a los pequeños sobre cómo reaccionar a la noticia.

Los 5 consejos más importantes para cuando vayan a conocer a la nueva pareja de papá son:

1. Recordarle al pequeño que el divorcio fue entre los adultos. Ellos no tuvieron ni tienen nada que ver con los problemas entre papá y mamá. El amor de su padre nunca va a estar en riesgo.

2. La pareja de papá es su compañera, nunca va a suplir el lugar de mamá.

3. Respeto. No se vale ser grosero o hacer travesuras. La educación es de ida y vuelta si quieren que las personas los respeten ellos deben de hacer lo mismo.

4. Les puede caer bien. Este punto es el que más madurez requiere por parte de nosotras; debemos dejarles claro a nuestros hijos que si tienen una buena relación con la novia de su papá no nos están traicionando a nosotras. Y asegurarles que preferimos esto a que lleven una mala relación por una ¨lealtad¨ hacia nosotras.

5. Irlos preparando a que eventualmente su papá y su novia vivirán juntos o se casarán. Es mejor ir poco a poco introduciendo la idea de que su papá rehará su vida con alguien más, a que les tome por sorpresa. Podemos decirles que es normal que las parejas que se quieren vivan juntas o lleguen a casarse. Recordando el punto 2; que será la novia o esposa de su papá, nunca su nueva mamá.

Como todo cambio hay situaciones difíciles que se deben de hablar con la mayor claridad posible para evitar que en la mente de los niños se creen situaciones de esperanza de que los padres podrían volver a estar juntos, pues es el sueño de todo hijo de parejas divorciadas. También asegurarles que nada de lo que ellos hagan hará que se de esta situación.

Estar abiertos a la comunicación de nuestros hijos les dará confianza para que nos digan cualquier cosa que se presente y tener la capacidad de escuchar aunque las cosas que nos digan no sean de lo más agradable como: ¨La novia de papá es muy linda¨o ¨Creo que papá ya no nos quiere¨, debemos de estar muy atentas a reconocer el chantaje o la manipulación de nuestros hijos; mostrarnos objetivas e imparciales y recordarles que algún día nosotras también quisiéramos enamorarnos y esperamos respeto hacia nuestra pareja; pero dejarles de nuevo bien claro que su papá siempre será su papá.

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Acompañar a mi adolescente

Yo tengo un hijo de la edad de Federico, el agresor de los hechos ocurridos en Monterrey, y hoy más que juzgar a los papás de ese niño me puse a analizarme a mi.
¿Reviso la mochila de mi hijo? No
¿Tengo la clave de su celular? No
¿Estoy diario por las tardes a su lado? La mayoría de los días si pero a veces no.
Entré en pánico.
Me considero una buena mamá y me tranquiliza los valores que le he inculcado a mi hijo unido al ejemplo que le doy diariamente.
Ayer decidí hablar con mi hijo y decirle lo que pasó. Gracias a Dios no estaba enterado ni vio el video. Pero yo sabía que hoy iba a ser el tema en la escuela y mejor quise adelantarme y decírselo yo; además desde hoy van a revisar las mochilas a la entrada.
Le hable de lo que pasó, le pedí que no viera el video. No hay razón. Y que estuviera al pendiente de los grupos en FB que incitan a la violencia. Que no caiga en ellos.
Que este al pendiente si hay algún compañero que habla de hacer daño. Se puedo prevenir.
El chiste es que no se calle por miedo o pena. Que hable.
Me dijo que no sabía de esos grupos secretos en Facebook (Quiero creerle y revisarle de todas formas el celular).
Antes de dormir me dijo: “Mira mamá estuve mezclando una canción con un programa de DJ en mi celular es la primera que hago quiero que la escuches”.
Vi el reloj y ya pasaban de las 12 pero pensé que para él era importante asi que decidí hacer de la vista gorda y esperar 3 minutos más para que se durmiera.
Me puse los audífonos y mi hijo se acercó y me pidió que le rascara la espalda.
Mientras escuchaba su creación y lo tenía cerca agradecí infinitamente esos tres minutos en los que me quiso compartir lo que hace, en los que me quiso tener a su lado y oré para que siga siendo así.
Tomaré acciones, pero más que hacer hay que hablar con ellos de la realidad, que estén alertas y fomentar su autoestima, su seguridad para que en el momento en el que tenga que tomar una decisión fuerte lo haga. Para que vea que las consecuencias pueden ser fatales y que con un solo niño que hubiera tenido los pantalones de hablar sobre la amenaza se hubiera podido prevenir.
Esto para mí es una llamada de atención, una muy dolorosa y triste sobre una generación de niños que se sienten solos con padres en modo avión que viven conectados a sus dispositivos. En el que por llamar la atención o sentir que pertenecen a un grupo toman malas decisiones.
Los adolescentes están en su búsqueda, en encontrarse, se cierran y se ponen un caparazón impenetrable. No importa, debemos estar cerca, hablar, hablar, hablar, algo se les quedará. No darnos por vencidos con mano firme y un amor incondicional estar ahí para ellos.