Un poema prestado

irenebuena

 

Mirando muros virtuales me encontré con esto que escribió mi amigo Cuauhtémoc Quintanar. Admiro su capacidad para mentar madres y sacar sus emociones de la misma forma como lo recuerdo a él: honesto, crudo y, al mismo tiempo, divertido.

No sé si lo sepa pero estuvo presente en uno de los peores días de mi vida, sin cuestionar, ni juzgar, sólo escuchando y tratando de ayudar a curarme una cruda más emocional que física.

Aquí su texto (yo digo que es poema, él dice que no, y como él es el autor respeto su opinión) que muy amablemente me prestó para este blog y que me recuerda el sentimiento que viví aquel día:

“Toda una luna ha pasado, me siento furioso y enojado, en mi corazón el odio al dolor ha desplazado y tu te has marchado… Chingas a tu madre por haberte ido, nuestros planes a la mitad partido: hoy no podré escribirte versos o siquiera mandarte besos pues tu ausencia me tiene frustrado y te culpo a ti por este dolor, por irte dejando tu olor… Por cierto, es extraño, te cuento que una luna ha pasado y aún no hay vestigios del sol.”

 

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Amores prohibidos

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Hace dos semanas, en una cena, conocí a dos chavas que platicaban sobre el amor y sus complicaciones. Ex novios y galanes ideales. Yo paré oreja:

“Cuando llegué a México, el primer cuate con el que salí me enganchó pero fue poco a poco controlándome, primero chofer, después que viviera con él y, al final, quería que ya no tuviera contacto con ningún hombre en el trabajo, ahí fue cuando le dije que hasta ahí llegaba nuestra relación… Me costó mucho porque era cómodo tener todo resuelto pero quería seguir desarrollándome en mi trabajo y el era demasiado posesivo… No cerramos del todo bien, es más, me faltó eso, dar cierre, pero si lo veo vuelvo a caer, tenemos mucha química, por lo mismo ni me lo quiero encontrar.”

La otra chava le contaba que hace ocho meses conoció a un alemán guapísimo: “Es enorme, alto, rubio, fuerte; no sabes qué difícil se me ha hecho ver que llama tanto la atención, desearía no ser celosa pero es que ves a las tipas como se le avientan… Al principio se me hacía muy pesado, juré que no iba a poder, pero tienes que confiar. Me encanta que es cero posesivo, cada quien hace sus cosas y en la noche ya nos encontramos y platicamos de nuestro día. Me han dicho que los europeos son más fieles que los latinos… Mi ex novio era súper ojo alegre y siempre trataba de ver hasta dónde podía llegar. Una vez me preguntó: “¿Si nos casamos, tenemos hijos y me echo una canita al aire qué harías?” En ese momento le dije que se quedaría sin esposa e hijos. Pero imagínate ya pensando en pintarme el cuerno sin siquiera habernos casado”.

Alguna vez alguien me comentó que ahora las mujeres de 25 a 30 años prefieren salir con hombres casados, prefieren estar sin compromiso, las tratan como reinas, las llevan a buenos lugares, algunos les pagan renta, les dan tarjeta de crédito y no tienen nada de responsabilidad más que distraer a los pobrecitos hombres de la monotonía del matrimonio. ¿Será que en efecto esa es la tendencia?

Amores prohibidos hay muchos. Los peores son aquellos que se viven dentro de una relación tóxica cuando no hay respeto, cuando te suprimen o te ignoran. Otros amores prohibidos son como la primer chava que les contaba, esos amores que saben que con volverse a ver hay un problema seguro pues la química nubla al cerebro y manda el corazón. Sabemos que no nos lleva a ninguna parte pero esa persona nos vuelve locas.

Y lo peor es que sabemos que no es bueno para nuestra salud mental, no hay futuro alguno pero queremos creer que somos quienes haremos cambiar al sujeto.
Que tenemos esa varita mágica y las palabras que convertirán a este sapo en príncipe.

Ustedes ¿qué tipos de amores prohibidos conocen?

Cabrones en serie

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La que escribe acaba de terminar de ver las dos primeras y únicas temporadas de House of Cards. Me siento huérfana, falta mucho para saber cuál es el destino del cabrón –sí, así de rudo–, no se le puede llamar de otra forma a Frank Underwood y aún así tan querido. Sí, lo quiero y soy adicta a este cabrón. Ya lo dije.

Es un hijo de la fregada, mentiroso, manipulador, rata de dos patas, dixit Paquita, y ahí estoy, capítulo tras capítulo, esperando qué nueva trastada ideará para salirse con la suya.

¿Por qué estos personajes nos atraen? Hace algún tiempo en un taller para padres, una mamá le preguntó a la psicóloga: “¿Tengo que preocuparme si a mi hijo le gustan más los villanos y villanas en las películas infantiles?” La psicóloga le respondió: “Para nada, los niños viven dentro de límites y les atraen los personajes que se brincan todas las reglas o las características a veces mágicas que esos personajes poseen”.

Tal cual, creo que quisiéramos la inteligencia de este individuo para lograr nuestros planes pero, obvio, sin dañar a otros. Nos gustaría esa complicidad y apoyo total, como el que tiene el matrimonio Underwood, pero sin terceros, yo pienso. Nos gusta ver ese juego del gato y el ratón. Nos pone al límite ver cómo está a punto de ser descubierto pero al mismo tiempo rezamos para que lo dejen hacer más jaladas.

Sí somos masoquistas, nos gusta ver cómo se salen con la suya, con la frente en alto y con un gran letrero en la frente que grita: “Oops, I did it again and you love me anyway”.

Y sí, nos encantan esos malos que pasan por buenos, que nos endulzan el oído y nos dicen todo lo que queremos escuchar. Caemos redonditas ante esos perfectos guiones que utilizan y se saben de memoria…Estoy hablando de las series, que quede claro. En la vida real, creo que corremos hacia el otro lado en cuanto cachamos el mínimo indicio de que nos están dando atole con el dedo. Quiero creerlo.

Ahora, la que escribe este texto busca otra serie que le dé cobijo mientras llega febrero y vuelva el cabrón éste a hacerme sufrir. ¿Qué serie me recomiendan?

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Antiestrías

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La cocina nunca ha sido lo mío #yoconfieso Así que este tema me trajo con la cabeza vuelta loca en la semana.

¿Receta? ¿Le hablaré a mi suegra? Ella diario cocina tipo gourmet, soy su fan…Cuando estaba a nada de tomar el teléfono y que me contara una historia relacionada con alguna de sus recetas me acordé de mi amiga Lisy que es chef y ¡bingo!

Recordé una de las mejores recetas que me ha dado alguien.
Cuando estaba embarazada de Max, fui de las primeras en tener hijos; no tenía a nadie con experiencia sobre eso del embarazo. Mi mamá tenía una cantaleta que me repetía sin cesar: “Ya no me acuerdo de nada” así que internet y mi ginecóloga se convirtieron en mis consejeras de cabecera.

Había bajado más de 10 kilos antes de embarazarme y subí un kilo por mes; todo mi embarazo fue by the book; muy obediente compré mis medias de compresión, pantalla solar para evitar el temido paño y la crema antiestrías carísima.

Un día, mi amiga Lisy llamó y me quejé amargamente de lo caro de la mentada crema y con una emoción desbordante me dijo: “Precisamente para eso te llamo, estaba viendo un programa en la tele y una de las conductoras dio la receta para hacer una crema casera que evita que te salgan estrías”.

Pueden imaginar mi cara de felicidad, corrí por los ingredientes e hice la mezcla; la unté religiosamente dos veces al día, después del baño y antes de dormir.

Para mi octavo mes en una de las revisiones, mi doctora vio mi panza y exclamó: “Wow, nunca he visto una panza tan hidratada y sin nada de estrías, pásame la receta”.

Así que aquí les va:

Receta antiestrías

En un recipiente de vidrio mezclar:

1/4 aceite de olivo

1/4 aceite de almendras dulces

1/4 glicerina

1/4 crema Teatrical o Nivea.

Untar en vientre, caderas y muslos dos veces al día.

Usar una camiseta vieja para no manchar la ropa mientras la piel absorbe la mezcla.

Espero que, como a mí, les ayude a conservar su piel libre de estrías mientras esperan a sus bebés.